DESCUENTO ENTRADAS PARA TEATRO!

                                                        ¿En qué cita te acostás? 
                                          
      Por Julio Parissi

Entra aquí a leer la Nota

 

Los hombres vivimos observando y catalogando a todas las mujeres. Necesitamos, por nuestra propia inseguridad, etiquetar y clasificarlas para poder avanzar hacia ellas con alguna certeza. Por eso, cada acto de la mujer es, para nosotros, una revelación de su personalidad. Por ejemplo, para ubicarla en nuestro catálogo y luego prever sus reacciones, nos resulta casi imprescindible saber en qué cita la mujer accede a tener relaciones sexuales.



 

Hace unas décadas atrás —podríamos decir que incluso en la década del ’60, con todo lo que tuvo de revolucionario en materia de sexo— eso era fundamental para dividir a las mujeres en recatadas, liberales y locas. Por esa época la mujer que se acostaba en la primera cita era una loca rematada, si lo hacía apenas transcurridos los primeros encuentros era de costumbres liberales, y si lo hacía luego de años de noviazgo era una joven recatada. Hoy los plazos se fueron acortando, de tal manera que la diferencia de tiempo para aceptar acostarse, entre una loca de remate, una liberal y una recatada podría oscilar entre los quince o veinte minutos.

Ya no sucede, como pasaba antes,  que los padres sientan temor de que su hija se acueste en la primera cita. Ahora el temor es que no lo haga, que su posible pareja se desencante por ello y se vaya, y tengan que aguantarla en casa para el resto de la vida.

Frente al hecho de tener relaciones antes del matrimonio —a pesar de que el matrimonio no esté en los planes o que éste nunca llegara a consumarse— se ven tanto a mujeres ansiosas por llevar a cabo relaciones sexuales como aquellas que son temerosas de hacerlo. Pero unas y otras tienen sus relaciones generalmente en las citas iniciales: las ansiosas debido a su desasosiego por saber cómo es el otro y las temerosas para ir a los bifes enseguida y no tener un desengaño en el futuro. De cualquier manera no se sabe si las mujeres actuales, con su recurrencia al lecho,  buscan el ideal de pareja o están haciendo un casting de amantes. Y esto que le digo del casting no es caprichoso: si en la primera cita la cosa no anda bien termina como una mala obra de teatro, o sea, debut y despedida.

                                                       

A las señoras mayores, recatadas y atentas a las reglas ancestrales del honor y la virginidad, les digo que en estos momentos no es tan sencillo para la mujer ir a acostarse en las primeras citas. Hay veces que se generan muchas dudas. Por ejemplo, y sin ir más lejos, está la duda si acostarse en la casa de ella o en la casa de él.

                                                       


DESCUENTOS 50% HOTELES DE ALOJAMIENTO

 

Julio César Parissi

El gran libro de los chistes

Selección del mejor humor de todo el mundo

Volver a Textos Volver a la pagina Principal