No,
no voy a referirme a torturadores, dictadores o violadores porque no
comparto esa estúpida comparación. Los animales matan por instinto de
su
pervivencia y los hombres por pura maldad engendrada en ideas
políticas,
religiosas, familiares de familia unida feliz u otras aberraciones
idealis
tas.
Voy a hablar de algo más agradable y divertido: de lo mucho que
admiramos
a nuestros amiguitos los animales hasta el punto de elegirlos como
referen
cia orgullosa para los apodos que ensalzan nuestras "virtudes humanas"
o
rasgos fisonómicos.
El fútbol, deporte nacional en un montón de naciones separadas por el
Atlán
tico y unidas por el fanatismo, está lleno de significativos ejemplos:
El guardameta más carismático de la primera división española es un
argen
tino que responde por el apelativo de El "Mono" Burgos - hoy militando
en
el Atlético de Madrid colchonero indio - y que además de futbolero es
un
rockero muy cañero.
El mayor orgullo del Real Madrid en los últimos tiempos gloriosos han
sido
Emilio Butragueño, "El Buitre". Hoy "El Buitre" ejerce un cargo de
respon
sabilidad en las oficinas de la gran casa merengue.
Y siguiendo con la lista de futbolistas "animales" tenemos a: "Piojo"
Ló
pez, "Burrito" Ortega, "El Toro" Acuña, Andrés "Pato" Bernal, "Ratón"
Aya
la, "Perro" Albarello, "Perico" Pérez, "Centolla" Cannigia,
"Polillita" Da
Silva, Oscar Pérez "El Conejo", "El Lobo" Carrasco ... Les juro que la
lis
ta es una animalada de larga, como para llenar toda La Almeja de la
presen
te edición, y curiosamente la mayoría son argentinos, aunque "O Rei de
la
Selva" es el mágico Pelé, un brasileño futbolero sensacional, por
mucho que
Maradona se empeñe en atribuirse el liderazgo. (Por cierto: ¿A nadie
se le
ha ocurrido llamarle a Maradona "La Cotorra" o "El Loro Parlanchín"?)
Antes de inventarse el fútbol existía la "fiesta brava española",
también
llamada "fiesta nacional española", por llamarla de alguna manera
patrió
tica y grandilocuéntemente sonora. Hoy sigue existiendo y continúan
murien
do toros tarde tras tarde, pero el público va más al fútbol y a las
sex-
shops. Entonces los apodos animalezcos se los ponían los toreros
aquellos
coletudos: Rafael "El Gallo", José Gomez "Gallito", Rafael Molina
"Lagarti
jo", etc. (A Manolete le decían "el monstruo", que lo mismo puede ser
un
animal que un extraterrestre o un talibán)
También los cantantes son muy aficionados a los alias animalistas: El
más
venerado cantaor flamenco de todos los tiempos ha sido "Camarón de la
Is
la", de nombre cristiano José Monje Cruz. (El "camarón o "quisquilla"
es
un crustáceo pequeñito, pero "Camarón" ha sido considerado como "el
más
grande") Otro célebre cantaor para la historia del cante es Antonio
Pérez
Jiménez, "El Perro de Paterna". Y volviendo con la cosa de los
crustáceos,
recordemos a Diego Gómez Salazar, "El Cigala". Y más difícil todavía:
Los
"gasterópodos" también cuentan con un genuino representante en el
mundillo
del cante: "Manolo Caracol". Su nombre verdadero era Manuel Ortega
Juárez
y formó pareja artística con la inmortal Lola Flores, ¡casi nada! ...
Y el
más famoso de los niños prodigios españoles, "Joselito", (José Jiménez
Fer
nández) era apodado "el pequeño ruiseñor" (también "el niño de la voz
de
oro") porque el ruiseñor es un pajarillo de canto melodioso. Y de
Venezue
la se proyectó para el mundo entero un genio de la canción melódica:
José
Luis Rodríguez "El Puma", si bien en tal apelativo he encontrado una
coin
cidencia: Carlos Manuel Morete "El Puma", ex jugador del Club Atlético
Ri
ver Plate. (Ya lo vimos antes: Los futbolistas acaparan a todos los
anima
les) Y hubo un argentino que llegó en los años sesenta a España y se
convir
tió en el más fiel representante de la rumba catalana: Javier Patricio
Pé
rez, "El Gato Pérez".
Vistos ya los perros, gatos, crustáceos, etc. de la canción, pasemos a
otras
actividades profesionales:
Al ciclista pequeñito pero glorioso Vicente Trueba le llamaban "La
Pulga de
Torrelavega". (Bella localidad cántabra)
Otro ciclista celebérrimo es Federico Martín Bahamontes, "El Aguila de
Tole
do", así apodado por su condición nata de gran escalador.
El polémico peso pesado, gloria boxística del País Vasco, José Manuel
Ibar
"Urtain", era también conocido como "El Tigre de Cestona".
Otro tigre legendario fue el general carlista Ramón Cabrera, "El Tigre
del
Maestrazgo".
Siguiendo con los felinos encontramos a un popularísimo león
franquista: Jo
sé Antonio Girón de Velasco, "El León de Fuéngirola". (Málaga. Y
también le
llamaban "El León de Fuéngirola" al torero Miguel Márquez)
E igualmente nos aparece un zorro en esta simbólica arca de Noe: Erwin
Rommel, general alemán apodado "El Zorro del Desierto".
Y en otras lejanas tierras tiraba de rifle y galopaba con mucho estilo
Bu
ffalo Bill. Eran las tierras que arrebataron los antecesores de George
Bush
y Jhon Wayne a sus legítimos dueños: "Toro Sentado", "Caballo Loco",
"Peque
ño Grajo", "Antílope Blanco", "Oso Toro", "Pequeño Cuervo", "Aguila
Grande",
"Aguila Amarilla", "Diez Osos", "Caballo Blanco", "Lobo Solitario",
"Oso
Blanco", "Oso Coceante", "Toro Chico", "Lobezno", "Cerdo Salvaje",
"Pájaro
Blanco", "Caballo Rojo", "Alce Negro", "Rey Grajo", "Perro Humilde",
"Antí
lope Corredor" ...