MAC CABRO                Por Lic. Petorutti

 Si usted es empleado en una casa de comidas rápidas y desea ser elegido como el más eficiente entre sus pares, siga estos consejos y en poco tiempo su nombre brillará en letras de bronce para la posteridad que en este caso dura 30/31 días aproximadamente.

MANTENER SIEMPRE LA SONRISA

          Acuérdese que usted es la cara visible de la empresa y la gente puede darse cuenta del déficit de la misma con sólo mirar sus orejas. La sonrisa debe ser entre 3 y 4 cm, inclusive. El cepillado de dientes es fundamental. Sería lamentable que por algún resto de pepino instalado inadecuadamente en una de sus encías el cliente dedica cambiar de cajero.                       

ASI SI

ASI NO

ASI MENOS

Sonrisa de Carlos Rukauf cuando da el pronóstico del tiempo.

Sonrisa Aldo Rico cuando habla de Democracia                           

Sonrisa Rousselot (no abuse)

 

    Olvídese de "Paz, Pan y Trabajo", o "Igualdad, Libertad y Fraternidad". Lo importante es    
                                                                "Calidad, Limpieza y Servicio"

CALIDAD

SERVICIO

LIMPIEZA

Un buen chequeo de cali-  dad consiste en medir el diá metro de la hamburgue sa y comprobar su redon- dez. La cebolla deberá contar con colorantes per mitidos.  En cuanto a lo huevos, hay dos cosas pa- ra tener en cuenta: la yema y la clara, que jamás deben juntarse, como el agua y el aceite, o como Neustadt y Grondona.            

                   

El servicio siempre al fondo a la derecha. La velocidad en la entrega y en los pies es fundamental. Al cliente no le gusta perder tiempo y menos por usted. Por eso, hágame caso, no piense. Está comprobado que la reflexión es enemiga de la rapidez y habla mas del paso cansino.

 

 

                                    Las mesas y las sillas siempre deberán estar relucientes. Las media lunas, brillantes, la pelada del gerente, un espejo.             Empleado/a, haga caso de mis consejos y la fama le sonreirá con una espléndida sonrisa Rousselot (ver  fig.3) Jorge M. Sucursal Villa Crespo, (mi hijo) des  oyó mis enseñanzas y fue condenado a hacerle la manicura a las patitas de pollo.    

  
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